10 cualidades que debe tener el jugador del futuro para triunfar / ANÁLISIS

El fútbol se encuentra en constante evolución y los futbolistas, como verdaderos atletas que son, deben crecer con el avance del juego. Aquí las características.

10 cualidades que debe tener el jugador del futuro para triunfar / ANÁLISIS

Paul Pogba es la nueva obsesión de Florentino Pérez. (AFP)

El fútbol evoluciona sin freno. Aumenta la velocidad, cambias las reglas, aparecen nuevas competencia, crece la inversión (marketing, publicidad e inversión), se modifican las características físicas de los jugadores y hasta el recorrido que hacen en el campo. Así como toda actividad que realiza el ser humano, este juego, que dejó de ser un deporte para convertirse en un negocio, el fútbol que nos espera en los próximos años tendrá nueva características a las que cada jugador tendrá que adaptarse. O se acopla o no podrá jugar en las ligas más competitivas. Esto es un dogma de fe, y aquí en Depor te contamos las cualidades que el futbolista del futuro tendrá que adoptar como propias.

Sacando de esta lista a dos superdotados como Cristiano Ronaldo y Lionel Messi, jugadores con condiciones innatas y casi imposibles de igualar, el planeta fútbol tiene en tres jugadores a los modelos del futuro: Gareth Bale, Eden Hazard y Paul Pogba. La fusión de los tres, reunirá al atleta futurista de este juego.

1. Atleta. El fútbol de élite exige jugadores en su mejor condición física. Un buen descanso, recuperar energías, alimentarse bien y entrenar hasta superarse a sí mismo, son los puntos básicos para que un futbolista explote su talento al máximo. Gareth Bale y Cristiano Ronaldo son los paradigmas en este punto, donde partiendo de un talento natural, el deportista llega a su máxima expresión gracias a que aprovecha su físico (velocidad, masa muscular y resistencia) para sacar ventaja.

Gareth Bale aprovechó su potencia y velocidad para marcar este golazo al Barcelona.

2. Versatilidad. La evolución del juego obliga que un futbolista juegue en varias posiciones. Los grandes equipos modernos manejan sistemas donde el técnico puede cambiar la forma de jugar sin la necesidad de sustituir a un jugador. Si el jugador asume que puede rendir en varios puestos, será más requerido y su exposición será mayor. Arturo Vidal es un gran ejemplo de ello. Inició su carrera como stopper, pero en la volante puede jugar en cualquier posición. En la Selección de Chile, el técnico Jorge Sampaoli lo utilizó hasta de falso nueve.

Arturo Vidal recupera, genera y anota.

3. Talento. Esta es una condición innata que tienen solo los grandes jugadores. Lionel Messi, Cristiano Ronaldo, Zlatan Ibrahimovic, Arjen Robben y Eden Hazard son estrellas porque nacieron con talento, pero si un jugador tiene un nivel promedio, puede y debe mejorar a partir de su mentalidad y de su entrenamiento. José Mourinho siempre lo dijo: “yo a un jugador normal, lo puedo convertir en estrella”. Casos en el mundo hay por montones. Matic, Fabio Coentrao, Diego Milito, Maicon, y muchos otros más mostraron que a partir del convencimiento y la mentalidad, los mejores equipos del mundo te pueden contratar.

Eden Hazard y una muestra de todo su talento.

4. Mentalidad potente. La cabeza manda en el cuerpo, eso está clarísimo. Si el jugador está bien de la ‘cabecita’ puede superar cualquier adversidad. “Juego para ser el mejor” repite a cada rato Cristiano Ronaldo. Probablemente el portugués no necesite entrenar más que los demás por su tremenda calidad. Sin embargo, a pesar de ser una estrella, practica como si fuera uno más. “Es una animal entrenando y siempre se queda un rato más para perfeccionarse” le dijo a Depor hace un año, Tiago, el volante del Atlético de Madrid. Si eres bueno, te la crees, y trabajas para ser el mejor, con todo lo que necesita un profesional, el éxito está garantizado.

Cristiano Ronaldo entrena para ser el mejor.

5. Sacrificio. No todos los jugadores están obligados a marcar, pero las condiciones modernas de este juego obligan a que los jugadores, cualquiera sea la posición en la que jueguen, deben apoyar en las labores defensivas. “Isco se ganó un lugar porque ahora trabaja mucho más para el equipo”. El talentoso no solo debe jugar en ataque, también tiene la obligación de ayudar al equipo en situaciones defensivas. Acoplarse a lo que pide el juego para no ser reemplazado. Isco y James son modelos perfectos de ese clásico talentoso, que en función de equipo, puede hacer el recorrido por toda la banda.

Isco y James Rodríguez la rompieron en el 3-1 del Real Madrid sobre Barcelona.

6. Profesional a carta cabal. Alimentarse bien, entrenar y descansar es como la Santísima Trinidad para cualquier jugador de fútbol. Las grandes estrellas mundiales se mantienen muchos años al máximo nivel gracias a su comportamiento fuera del campo. Mejoran su condición física y por eso la rompen. Cristiano, Messi, Bale no consumen alcohol, por eso pueden jugar casi 70 partidos por temporada, algo impensado en esta parte del continente. El fútbol dejó de ser un oficio y ahora es un trabajo muy bien remunerado. Para ser el mejor hay que comportarse como tal.

Gareth Bale se saca la mugre en el entrenamiento del Real Madrid.

7. Entender el juego. El futbolista no solo debe tener talento y un excelente comportamiento, también saber leer un partido. Decidir bien, dar bien un pase, soportar la marca, manejar el ritmo y saber correr la cancha son condiciones que solo los cracks poseen. Xavi, Iniesta, Kroos, Alonso, Gerrard, Pirlo son esa clase de jugadores que entienden el juego como pocos. Si tienes talento y aprendes a descifrar las distintas situaciones que ofrece un partido, el éxito está asegurado.

Eden Hazard muestra toda su clase para definir una jugada.

8. Adaptarse a cualquier situación del juego. Un partido, en cada jugada, ofrece diferentes caminos que concluyen en distintas acciones. Cada situación ofrece un escenario a cualquiera de los dos equipos. El jugador debe estar preparado para todo. Expulsiones, lesiones, goles rápidos y errores arbitrales, son parte del juego. El futbolista que entienda eso y tenga la cabeza para superar cualquier adversidad tendrá la receta del éxito.

Zinedine Zidane y la roja que lo sacó en la final del Mundial 2006.

9. El equipo antes que la individualidad. El Sao Paulo de Telé Santana, la Holanda de Rinus Michels, el Milan de Arrigo Sacchi, el Barcelona de Pep Guardiola. Todos esos equipos se construyeron desde la concepción de que el colectivo, ayudado de grandes individualidades, maximiza las mejores condiciones de cualquier expresión futbolística. El fútbol es un juego de equipo y las estrellas mundiales sobresalen gracias al apoyo de ese colectivo. Nadie juega solo.

Andrés Iniesta y toda su clase en el Barcelona.

10. Evolución táctica. Isco y James Rodríguez representan el modelo de ese jugador que entiende que el fútbol evoluciona y que para permanecer activo, hay que crecer en lo táctico. Aprender a marcar, a tocar, a moverse, a decidir bien, se aprende en la formación, pero con el paso de los años cada uno debe perfeccionar los defectos para ser un jugador completo. No debe existir más eso de “no soy derecho”, “solo puedo jugar al medio”. Mentira. El buen jugador de fútbol se adapta a cualquier posición. Gareth Bale inició como lateral en el Southampton, luego pasó como extremo. Ahora la rompe como falso 9 en muchos partidos con Real Madrid. Su talento y su evolución ayudan a sus distintos entrenadores a sacar lo mejor de él en cualquier escenario. El jugador que no crece, se estanca.

Paul Pogba puede jugar en cualquier posición del mediocampo.
EL DATO: Real Madrid pagó por Gareth Bale 120 millones de euros.

Alejandro Vernal Padilla
avernal@depor.pe
(@AlejandroVerPa)

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